MARCELA RUEDA-FUNDACIÓN DISPARANDO CÁMARAS PARA LA PAZ
Marcela es fotógrafa autodidacta desde hace 10 años. Enseña este arte en el Colegio Clara Casas y en el Gimnasio Campestre y dicta clases independientes y talleres en la Fundación Disparando Cámaras para la Paz que creó en el 2002 junto con otros fotógrafos y habitantes del barrio El Progreso de Soacha; organización pionera en Colombia en concebir la fotografía como mecanismo de autorepresentación e inclusión social en las comunidades afectadas por las circunstancias de la marginalidad y del conflicto.
Por otro lado, Marcela es gestora del Primer Salón de Fotografía Estudiantil y creó hace tres años la página de Internet www.fotografoscolombianos.com, un espacio en el que artistas y fotógrafos nacionales pueden mostrar y vender al público sus obras.
Corporación Somos Más: ¿A qué se dedica la Fundación Disparando Cámaras para la Paz?
Marcela Rueda: La Fundación Disparando Cámaras para la Paz construye con niños, niñas y jóvenes en situación de desplazamiento y en riesgo social, procesos y espacios de comunicación y expresión que les permiten descubrir oportunidades para compartir su visión de la realidad, conocer otros puntos de vista y enriquecer su proyecto de vida. A través de la fotografía, el relato y otros medios audiovisuales, la Fundación Disparando Cámaras para la Paz busca que sus participantes desarrollen su creatividad, su autoestima, liderazgo y autonomía, convirtiéndose en agentes de cambio dentro de sus familias, sus comunidades y la sociedad.
Los niños, niñas y jóvenes que hacen parte de esta organización han contribuido a la consolidación de una red de organizaciones centradas en el fortalecimiento de una mirada comprometida con los derechos de la infancia y la juventud. La Fundación es reconocida y lidera esta red de organizaciones sociales y comunitarias de comunicación alrededor de la fotografía, el relato y demás medios audiovisuales como alternativa de comunicación y abordaje de las consecuencias e implicaciones del desplazamiento, la marginalidad social, la pobreza y el conflicto armado en Colombia.
CSM: ¿Cómo surgió la idea de formar la Fundación Disparando Cámaras por la Paz?
MR: En el 2002, Alex Fattal- fotógrafo documentalista y becario Fulbright- realizó unos talleres de fotografía con los niños del Barrio el Progreso de Soacha y me contactó para que las fotos de esta experiencia pudieran ser publicadas en la página de Fotógrafos Colombianos. Me pareció bien exhibirlas allí y en el Salón de Fotografía Estudiantil, junto con las obras de niños de colegios como el Mary Mount, el Nuevo Granada, entre otros.
Cuando él decidió irse del país no quería que este proyecto perdiera continuidad, así que me invitó a hacer parte del equipo y formamos la Fundación junto con: Alex Fattal, Oswaldo Vargas, Iván Rua, Roquelina Flores, Nelson Pájaro y Jimena Vargas. Después de que Alex se fue, me he dedicado a diseñar los talleres para la Fundación y propuse que les enseñáramos a los niños fotografía estenopeica y la cámara oscura; para que se comprendiera el inicio de la fotografía y cómo se forma una imagen.
Empezamos con la cámara estenopeica a hacer autorretratos fue la primera exposición luego de la partida de Alex. “El lugar que habito” es la segunda que se inauguró en el Archivo de Bogotá. Ha estado en el Planetario, en la Cinemateca y en el Gimnasio Moderno y ahora es parte de una gran exposición que se originó en el Simposio Internacional de Justicia Restaurativa y Paz en Colombia; invitados por María Iovino en Cali. Ahora está en la Universidad Nacional en el Museo de Arquitectura, siendo parte de la exposición de fotografía "Para no olvidar". “El espejo" y "Amigo de Pluma" son otras de mis propuestas para la Fundación, que hemos venido desarrollando con todos los miembros del equipo. Todos hemos desarrollado los talleres que hemos dictado a más de 120 niños.
CSM: ¿En pocas palabras cuál es la misión de la Fundación “Disparando Cámaras por la Paz”?
MR: Escuchar a los niños, oír lo que piensan, sueñan y sienten porque no se les toma mucho en cuenta; en Colombia el niño siempre está un poco relegado. A través de la fotografía se busca darles una herramienta con las que nos pueden contar sus cosas pues a ellos les encanta conocer cómo se da todo este proceso y hacer fotografías con sus propias manos. La fotografía es algo que atrae mucho, pues la imagen tiene para el espectador un contacto directo muy grande.
CSM: ¿Cómo surgió la idea de enseñarles fotografía a los niños desplazados de el barrio El Progreso de Soacha?
MR: La primera persona que conozco que trabaja con fotografía y niños es Wendy Ewals una artista americana que visitó el país hace unos años e hizo algunos proyectos. La idea es de Alex que llega al país y tuvo contacto con la Corporación Dos Mundos, que trabajaba en esta época en el barrio El Progreso con el Colegio Fe y Esperanza del profesor Nelson Pájaro en Soacha, del cual se escogieron 30 niños para comenzar el proyecto y lo llamó "Disparando Cámaras para la paz."
CSM: ¿Qué ha aprendido de los niños con los que trabaja en la Fundación, después de estos tres años de trabajo?
MR: He aprendido a tener conciencia. Pues al estar allá y escuchar a los niños es ver que ellos tienen problemas muy grandes de pobreza y de desplazamiento. Los niños son muy amorosos, quieren aprender, a pesar de que viven en una situación en las que les toca vivir cosas de adultos, siguen siendo niños, quieren ser felices.
CSM: ¿Cuál ha sido el mayor logro o impacto social que ha logrado la Fundación Disparando Cámaras para la Paz?
CSM: Nosotros trabajamos la imagen y el texto y así los niños han podido expresarse, han podido saber que los pueden escuchar y exigirles a los papás y en general un mejor trato. Así se sienten importantes y tienen voz. La idea es que el mundo pueda escuchar a nuestros niños y jóvenes, también que aprendan a manejar el taller y le den continuidad en su comunidad siendo monitores y enseñando como profesores a otros niños lo que aprendieron.
Generar consciencia en la gente que cuando ve la exposición de fotos de la Fundación comprende los problemas y los sueños de los niños que tienen pocas oportunidades. “Yo quiero ser presidente, ser astronauta, arquitecto...” esos son sus sueños. Mediante las exposiciones se puede conocer al niño y sus necesidades y ser conscientes de las problemáticas que aquejan a la niñez de muchos lugares del país, pues la idea de la Fundación es trabajar con niños en situaciones de pobreza, desplazados o con otras problemáticas sociales.
CSM: ¿Cuál es el aporte de la organización a la construcción de la paz en nuestro país?
MR: Conscientizar a la gente, a la humanidad y algún día se puedan generar cambios. Buscamos no solo que las comunidades donde realizamos los talleres sino todo el mundo sea consciente de problemas como la pobreza y la violencia que afecta el país.
CSM: ¿Cuál es el papel de la fotografía en la realización de una labor social como esta?
MR: El valor de la fotografía es el impacto que tiene la imagen en el espectador. Para los niños es que esta es una herramienta que les encanta pues es un lenguaje en el que se pueden expresar. La imagen tiene un impacto directo que conmueve fácilmente.
CSM: ¿Cuáles son las organizaciones aliadas de sus proyectos?
MR: Tenemos una alianza con Aja Project que tiene un proyecto como el nuestro en Estados Unidos y Tailandia con fotografía y video. Alex hace parte de este proyecto y han venido a Colombia para ver lo que hacemos y por esto los niños de acá intercambian cartas con los de Tailandia y se envían fotos entre sí contándose y preguntándose cosas de cada país y contándose su vida.
CSM: ¿Qué apoyo han recibido de la empresa privada?
MR: Asa Foto Taller nos apoyó con los marcos de las fotos que están expuestas en el Museo de Arquitectura de la Universidad Nacional. Además, nos ayudó Ajoveco que importa material fotográfico.
CSM: ¿Cuáles son las proyecciones de la Fundación para los próximos años?
MR: Nos ganamos una beca de World Child que apoya tres proyectos en Colombia por un año y estamos planeando poder iniciar más talleres de fotografía en diferentes sitios. El año pasado nos patrocinó OIM (Organización Internacional para las Migraciones) y USAID. Uno de los resultados es la exposición “El lugar que habito”. Además, ACNUR nos compró unas fotos que hacen parte de la agenda 2004 de esta organización.
Queremos dictar talleres de fotografía en varias regiones; ya lo hemos hecho en San Vicente del Caguán, Cartagena, Aguachica y Barrancabermeja con el apoyo de OIM. Nos gustaría hacer unos en el campo, por ejemplo en Barichara.
*Entrevista realizada el 31 de mayo de 2005.