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Red de protección a la Infancia
 
Fotografía: Archivo Somos Más

ANA CAROLINA GUATAME-ENTRE LIBROS Y LECTORES*

Ana Carolina Guatame tiene 21 años y estudia Antropología en la Universidad de los Andes. Simultáneamente, adelanta sus estudios de Maestría en Antropología Social sobre Políticas Públicas en el área social. Además, hace parte del grupo de voluntariado “Entre libros y lectores” (ELL),creado hace tres años, que fomenta y estimula la lectura en los niños colombianos. La estrategia de este colectivo es promocionar el voluntariado entre jóvenes para que actúen como animadores de lectura. De esta forma, buscan articular los esfuerzos de entidades gubernamentales y no gubernamentales para estimular la lectura especialmente entre la población infantil, entre los 4 y 12 años, de estratos 1 y 2 de Bogotá y otras ciudades del país.

 

ELL es un proyecto que promueve la lectura entre niños de los sectores de menores ingresos. Su trabajo se centra en el acompañamiento y fortalecimiento de las bibliotecas comunitarias o de barrio, a través de la realización de actividades de animación y promoción a la lectura en donde la lúdica juega un papel fundamental.

 

Entre libros y lectores está integrado por jóvenes de diferentes perfiles profesionales-ingenieros, abogados, antropólogos y estudiantes de gobierno- que hacen parte de la Corporación Opción Colombia, organización no gubernamental sin ánimo de lucro que durante 15 años ha promovido el voluntariado universitario en todo el país.

 

Ana Carolina nos contó la labor que ha realizado Entre Libros y Lectores desde que se creó, en el 2002, los cambios y aportes significativos que han logrado en los niños y las razones por las cuales es importante fomentar la lectura no solo entre la población infantil de bajos recursos sino entre todo tipo de personas.

 

Corporación Somos Más: ¿Cuáles son los hechos más relevantes de tu trayectoria en el ámbito social?

Ana Carolina Guatame: Trabajé el año pasado en Chile con el Instituto Nacional de la Juventud. Mi labor consistía en implementar la política pública de juventud articulada a organizaciones sociales en la región de la Patagonia, es decir, ver como diferentes organizaciones pueden ofrecer espacios para que los jóvenes empiecen a participar activamente y sobre todo a tener una formación ciudadana y política. Adicionalmente, trabajé con el Departamento Administrativo de Bienestar Social-DABS-en el programa de reubicación de la gente que desplazaron de El Cartucho para la construcción del Parque Tercer Milenio. Además, he trabajado en varios proyectos en Opción Colombia que es la organización que tiene el proyecto Entre Libros y Lectores.

 

CSM: ¿Qué hecho concreto te motivó para desarrollar programas sociales con la lectura?

ACG: Primero es un gusto personal por la lectura. Siempre he tenido un acercamiento muy profundo con ella y siento que es una de las herramientas con las que uno puede empezar a generar cambios en otras áreas de desarrollo.

En segundo lugar fue un hecho circunstancial. En el momento en que ingresé a Opción Colombia, el grupo de esta organización de la Universidad de Externado desarrollaba un proyecto que se llamaba “Bibliotecas Sociales” que consistía en recoger libros en universidades o colegios privados para dotar bibliotecas comunitarias. Quise vincularme al proyecto pero me pareció que sería más interesante que no sólo se donaran libros, sino que se pudiera desarrollar un programa sistemático de promoción de lectura a través de los espacios que ya tenía abiertos esta universidad.

 

CSM: ¿A partir de qué problemática concreta nace Entre libros y lectores?

ACG: Nosotros en este grupo de voluntariado de Opción Colombia veíamos que si bien ya se había hecho un trabajo importante con la donación de libros a bibliotecas, que tenían muy poca dotación, creíamos que eso no era suficiente. Era necesario que existiera una persona que los asesorara en sus actividades académicas. Al principio, empezamos haciendo un acompañamiento de tareas de lunes a viernes pero nos dimos cuenta de que tenían deficiencias altísimas a nivel de lectura, así que decidimos que había que empezar por lo básico: hacer un programa de promoción de lectura y a partir de ahí empezamos a construir la idea.

CSM: ¿Ustedes son un grupo de voluntariado, se quieren constituir como organización?

ACG: No queremos constituirnos como organización. Hemos pensado que este es un proyecto de grupos de Opción Colombia porque para nosotros es importante mantener proyectos que permitan que los estudiantes universitarios, en sus espacios libres, puedan dedicar un tiempo para desarrollar algún proyecto de corte social. Actualmente, tenemos a diez voluntarios estables, y alrededor de treinta personas que están permanentemente entrando y saliendo.

 

CSM: ¿Qué proyectos concretos tiene Entre Libros y Lectores?

ACG: El año pasado trabajamos en la Biblioteca del Colegio Los Pinos del barrio Los Laches, y en este momento estamos trabajando con la biblioteca comunitaria del Barrio Egipto que ha sido la que hemos tenido desde que comenzó el proyecto hace dos años.

También, estamos próximos a comenzar un trabajo con una escuela comunitaria en el sector rural de La Calera, en la localidad de Chapinero, y por el momento estamos en diálogo con las instituciones del sector. La población de esta zona tiene condiciones especiales que no habíamos tratado, pues nosotros siempre hemos estado con niños insertos en el sistema escolar, donde más o menos los padres están pendientes de ellos; en cambio allí hay altos niveles de deserción escolar y no tienen una escuela cercana a la que puedan acudir. La razón por la que surge la biblioteca comunitaria, a cargo de la parroquia, es tener un lugar más cercano para los niños donde puedan estudiar y no tengan que desplazarse tanto.

 

CSM: ¿Cuál es el objetivo de los programas de Entre Libros y Lectores?

ACG: La idea es que los niños puedan encontrar en la lectura un espacio de diversión, de relajación y de encuentro con ellos mismos. Por eso tratamos de llevar textos que sean muy de acuerdo a sus condiciones de vida, para que así encuentren conexiones entre lo que leen y lo que están viviendo todos los días; y que así descubran que esta activividad no es  lejana a ellos sino que por el contrario es algo que pueden usar provechosamente de manera cotidiana. Con el fin de lograr esto, usamos técnicas del juego porque trabajamos con niños pequeños, de 4 a 10 años, y este es un componente muy importante, para que se sientan motivados a realizar la lectura.

 

CSM: ¿Qué es un animador de lectura?

ACG: Es una persona que hace un acompañamiento a los niños en le proceso de lectura. Su misión es crear en ellos gusto y amor por la lectura. Organiza sesiones lúdicas y talleres, y lleva a los niños de paseo por las bibliotecas.

Adicionalmente, los animadores tienen un componente especial que tiene que ver con la formación ciudadana. Nosotros creemos que los animadores, a través de los talleres que hacen con los niños, tienen que empezar a crear una conciencia ciudadana. Los promotores que formamos tienen la perspectiva de que los talleres no son un fin en sí mismos, sino que a través de ellos podemos lograr cambios en los niños. Los animadores diseñan también los talleres, desarrollan las actividades, están permanentemente con los niños y hacen la evaluación para ver la obtención de resultados.

 

CSM: ¿Qué hecho memorable destacas de la labor que vienes desempeñando dentro de Entre libros y lectores ?

ACG: Más que un hecho concreto es una situación que se torna repetitiva en las bibliotecas comunitarias a las que asistimos. Cuando decimos que para tal fecha no podemos ir, por ejemplo, porque no hay voluntarios, los niños se ponen muy tristes pues ya sienten que es su espacio y no quieren perderlo. Para los niños resulta especial todo el conocimiento y el cariño que les brindamos cuando hacemos las actividades de promoción de lectura. Nuestra política no consiste sólo en enseñarles a leer o leerles un cuento, sino también en darles un espacio donde se sientan escuchados y queridos, que haya un nivel de afecto importante en definitiva porque por lo general los niños que asisten a nuestras bibliotecas tienen carencias en este sentido. Es muy bonito trabajar en esta labor porque uno se siente recompensado con el trabajo que está haciendo al ver que tiene esa aceptación por parte de los niños. Ellos no quieren que dejemos de ir a hacerles actividades e incluso nos piden que vayamos más días.

 

CSM: ¿Qué es ser voluntario para ti?

ACG: Un voluntario es una persona que quiere brindar su talento, sus conocimientos y el recurso humano que tiene en favor de una causa que permita ayudar a otras personas a desarrollar también sus capacidades, sus talentos, sus habilidades; para que de esta forma otros también puedan empezar a movilizarse y a ser multiplicadores de cosas que pueden entregar como beneficio de la comunidad. Un voluntario sería como un facilitador en ese sentido.

 

CSM: ¿Cómo se puede vincular los jóvenes como voluntarios al grupo de Entre Libros y Lectores?

ACG: Lo jóvenes interesados en vincularse a nuestro grupo de voluntariado lo único que tienen que tener son las ganas de trabajar, estar dispuestos a trabajar con los niños y contactarse con Opción Colombia. Nosotros le damos la capacitación en formación de lectura, ellos no tienen que saber nada específico y tampoco importa la profesión ni la edad que tengan.

 

CSM: ¿Entre libros y lectores tiene pensado extender el proyecto a otras regiones de Colombia?

ACG: Esa es una de nuestras mayores proyecciones. Vemos que este problema de los bajos niveles de lectura no sólo está en los barrios pobres de las grandes ciudades sino también en municipios donde muchas veces no llegan ni los libros ni las bibliotecas y mucho menos hay actividades sistemáticas de promoción de lectura. Dentro del modelo de gestión social de Opción Colombia está un modelo que se llama “Experiencia Semestral; consiste en que un estudiante que está cursando su carrera universitaria, la interrumpe por un semestre para realizar un proyecto social en cualquier municipio del país. Lo que tenemos pensado, es que a través de este modelo podamos hacer convocatoria de estudiantes universitarios que quieran irse un semestre a un municipio. Nosotros haríamos el convenio directamente con la alcaldía de cada pueblo, que es quien aporta los fondos de sostenimiento del voluntario, para empezar a llevar el programa de lectura a varios lugares del país. Inicialmente, tenemos pensado trabajar en los departamentos de Santander, Antioquia, Valle del Cauca y Cundinamarca.

 

CSM: ¿Cuál es el mayor impacto que han logrado con los programas de ELL?

ACG: Hemos trabajado en cuatro bibliotecas. En la de Egipto, que es en la que tenemos mayor experiencia estamos atendiendo un promedio de 100 niños semanalmente y en las sesiones de los sábados tenemos un promedio de 30 niños exclusivamente en animación de lectura. Para el proyecto de La Calera tenemos proyectado atender en 6 meses a 240 niños y formar un equipo de animadores de 30 jóvenes.

 

CSM: ¿Con qué otras organizaciones realiza este proyecto Opción Colombia?

ACG: En este momento estamos generando esas alianzas. Creemos que es muy importante que no se hagan esfuerzos aislados, sino que se puedan articular todos los conocimientos y la experiencia que tienen muchas organizaciones en el área de fomento de la lectura.

Tenemos un primer acercamiento con la Biblioteca Nacional, que es la que coordina el Programa Nacional de Lectura y Bibliotecas. También hemos tenido acercamientos con la Red de Bibliotecas Públicas de Bogotá, pues dentro de los servicios que prestan tienen una asesoría para bibliotecas comunitarias. Ahora, tenemos identificadas las bibliotecas comunitarias, las ponemos en contacto con la BibloRed para que pidan esa asesoría.

 

CSM: ¿Cómo se financia el proyecto?

ACG: Hasta este momento ha sido muy complicado porque lo hemos financiado casi con los recursos de los voluntarios, sobre todo en lo que tiene que ver con desplazamientos y los unos refrigerios de los niños. Éstas no son las condiciones ideales.

En algunas ocasiones hemos tenido donaciones de empresas. Por ejemplo, cuando vamos a hacer una actividad grande, como la celebración del Día del Niño, algunas empresas como Alpina y Coca Cola nos han ayudado con refrigerios. Pero estas son ayudas muy puntuales.

Ahora, estamos buscando una estrategia de financiación que nos permita poder invertir recursos en los centros que atendemos, con el fin de darles un auxilio a nuestros voluntarios, pues ser voluntario no es trabajar gratis. Hemos pensado en la posibilidad de vender nuestros talleres de capacitación en animación y promoción de lectura a colegios privados para que desarrollen la iniciativa; de modo que los rubros de esos servicios los podamos reinvertir en las bibliotecas comunitarias de los sectores más pobres, a quienes no se les cobra el servicio.

 

CSM: ¿Cómo han logrado fomentar el interés entre los jóvenes de las universidades para que apoyen el proyecto? Y ¿cómo promocionan los proyectos que desarrollan en las universidades?

ACG: Una de las estrategias que tenemos en ELL para la recolección de libros es la Feria del Trueque, en la que los niños y nosotros hacemos muchas cosas artesanales relacionadas con los libros, como figuras de origami o separadores de libros. Montamos stands en las universidades, ponemos afiches, e invitamos a la gente a que nos haga un trueque: nosotros le damos un separador hecho por un niño, y ellos nos donan un libro de literatura infantil.

 

La idea es que recogemos libros y a la vez hacemos una actividad de sensibilización, pues les contamos a los jóvenes las bibliotecas que tenemos, los días que pueden ir a conocerla, o si les interesa trabajar con los niños leyéndoles cuentos o yendo a alguna otra actividad recreativa o lúdica. Ésta ha sido una de las formas en que hemos captado voluntarios.

Otra forma es el vínculo que tenemos con Alianza Social Uniandina, de la Asociación de egresados de la Universidad de los Andes, y allí hemos hecho varias convocatorias muy efectivas de voluntarios que se han querido vincular para trabajar no solamente con los niños, sino también con estrategias que puedan fortalecer el proyecto y ayudarnos a crear algo mucho más sostenible, que tenga unas proyecciones más amplias. Estos voluntarios son personas que ya tienen una experiencia profesional bastante buena.

 

CSM: ¿Cuál crees que sería un método para promocionar la labor de Entre Libros y Lectores aprovechando las Tecnologías Información y Comunicación (TICS)?

ACG: Tuvimos contacto con la Red Nacional de Estudiantes de Literatura que tienen un portal en Internet, y publicaron una vez un pequeño artículo contando lo que hacíamos con el logo de Opción Colombia y la dirección. Logramos un número significativo de personas que llegaron únicamente por la visita que hicieron a esa página Web; no pensamos que fuera tan efectivo. De hecho, hay personas que quieren implementar el proyecto en Cali y lo conocieron a través de esta página web.

 

CSM: ¿A nivel de políticas públicas relacionadas con la lectura, cómo es la situación de Colombia particularmente?

ACG: Creemos que ha habido un avance muy importante en la última década. Sobre todo a partir de un manifiesto que hace la ONU, en 1991, sobre la importancia de la lectura en la superación de la pobreza y en el mejoramiento de las posibilidades de igualdad entre diferentes de la sociedad sectores; debido a que hasta los años 80 la preocupación del Estado fue aumentar la cobertura a nivel de infraestructura.

Colombia ha estado muy a la par con esas políticas mundiales que se han hecho sobre todo en el área de lectura, y la manifestación más evidente es el Plan Nacional de Lectura y Bibliotecas que comenzó en el año 2003; esta plan tiene un componente fuerte en infraestructura pero también incluye actividades de promoción y animación de lectura. Desde nuestro punto de vista, ese componente es aún un poco deficiente y se sigue manteniendo la prioridad a nivel de dotación material que es solo un primer avance. Por ejemplo, en el 2002 se crea en Bogotá el Consejo Distrital para el Fomento de la Lectura donde están participando organizaciones como Fundalectura, CERLALC-Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe. Esto evidencia que por parte de varias organizaciones gubernamentales hay interés en generar y patrocinar programas en los que el fomento de la lectura es uno de los componentes más importantes para el mejoramiento de la calidad de la educación en Colombia.

 

CSM: ¿Cómo son los índices de lecturabilidad en Colombia?

ACG: Los índices demuestran que anualmente hay una preocupación porque el nivel de lectura -que lo miden por la cantidad de libros anuales que leen los colombianos- es bajísimo, y no se ha podido aumentar. Sin embargo, no es tanto que la gente no lea, sino que los indicadores no son apropiados para la medición porque no se tienen en cuenta los libros que uno puede adquirir de otra manera, que no sea la compra, por ejemplo, ni los que uno va a consultar a la biblioteca; sobre todo porque en los sectores bajos las familias no compran un libro, pero eso no quiere decir que no lo lean.

De todas maneras, los índices sí son preocupantes y precisamente por eso creemos que es importante implementar un proyecto que fomente la lectura. A pesar de que se han tomado medidas, obviamente estos procesos son a largo plazo y es necesario que sea también una iniciativa del Estado, que vea la importancia del fomento de la lectura.

 

*Entrevista realizada el 19 de Agosto de 2005.

 

 

 

 


María Cristina Torrado- Observatorio sobre Infancia de la Universidad Nacional

Josebe Zaldumbide Roselli-Alianza por la Juventud

Pilar Ibañez y Miguel RIveros - Fundación Mi Sueño es Colombia

Marta Eugenia Segura - KidSave Colombia

John Alexander Galindo Vega - CINAT

Nora Navas - Fundación CineCultura

Elisabeth Desmazes - Fundación Tíabambi Colseguros

Nicolás Hernández - Corporación Ocasa

Johanna Castañeda Fundación Granahorrar

Carlos Cortés- Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP)

Patricia Ortiz Noguera - Fundea Colombia

Luz Mila Puentes - Fundación Vida por amor a ellos

Marcela Sánchez - Colombia Diversa

Adriana Giraldo – Fundación Ana Restrepo del Corral

Oscar Peñuela - Fundación Sol Púrpura

Olga Lucía Gómez - Fundación País Libre

Gabriel Borrás - Fundación Hope Worlwide Colombia

Luz Stella Cárdenas - Fundación Renacer

Mauricio Gaitán - Corporación Punto Visión

Rafael Epiayú - Organización Nacional Indígena de Colombia-ONIC

 

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