GOHARD GIRALDO-FUNDACIÓN UN TECHO PARA MI PAÍS COLOMBIA
Gohard Giraldo es el presidente de la Fundación Un Techo para mi país Colombia, UTPMPC. Este bogotano de 25 años cursa décimo semestre de Administración de Empresas en la Universidad de la Sabana y ha estado involucrado con varias iniciativas sociales desde pequeño. UTPMPC es una organización de jóvenes voluntarios que trabaja por las familias más pobres del país, ayudando a mejorar la calidad de vida de las personas a través de la construcción de viviendas básicas y programas de intervención social.
Esta entidad busca denunciar la realidad de pobreza que se vive en Colombia, para así involucrar a toda la sociedad en un trabajo conjunto que permita mitigar ésta problemática. UTPMPC nace de la organización "Un techo para mi país", una red de voluntariado juvenil a lo largo de toda Latinoamérica que busca trabajar con las familias que viven en extrema pobreza con la entrega de una vivienda digna. Este proyecto se encuentra en Chile, Argentina, Uruguay, Perú, México, El Salvador, Guatemala y Colombia.
Gohard nos contó sus experiencias de trabajo con las comunidades de barrios de bajos recursos y la labor que adelantan esta organización con jóvenes voluntarios dedicados a construir un mejor país. Cada vez que los miembros de UTPMPC le entregan una casa a una familia beneficiaria, le dan un diploma con su nombre que lo hace acreedor de "el título de propietario(a) de un nuevo hogar, en donde construirá sus sueños para una vida llena de amor y esperanza."
Corporación Somos Más: ¿Desde cuándo se empezó a interesar por la labor social?
GG: De alguna forma siempre he estado involucrado en todo lo que tiene que ver con movimientos sociales. Cuando era pequeño empecé a integrarme en diferentes grupos de pastoral social infantil y juvenil en la parroquia y así fui descubriendo que eso me gustaba. Siempre participaba en diferentes actividades de tipo social. Luego comencé a trabajar como voluntario en la Fundación Vida Nueva, en la rehabilitación de mujeres prostituidas y sus hijos durante tres años.
CSM: ¿Qué es lo más valioso que ha aprendido trabajando en diferentes labores sociales?
GG: Todo ha sido como un proceso de formación. Comencé trabajando con: niños, jóvenes, abuelitos, enfermos, mujeres prostituidas y sus hijos, niños de la Calle del Cartucho, jóvenes en alto riesgo de ser reclutados por la guerrilla y con las familias de Un Techo por Colombia. Todas estas personas me han dejado algo muy importante: sé lo que me gusta y lo que no. No me gusta trabajar con abuelitos y enfermos porque me afecta mucho; no tengo esa habilidad y me impresiono mucho cuando veo a alguien en mal estado de salud.
Me gusta trabajar con los niños, aunque actualmente no lo hago. En este momento me gusta trabajar con la familia porque en ella se reúne todo. Lo que más me ha impactado, y que de alguna forma me motiva, es la mujer. Nosotros en Un Techo para mi país Colombia hemos construido 173 casas y la experiencia que más me ha llamado la atención es que la mayoría de estas familias son mantenidas por mujeres cabeza de hogar. Aunque hay algunas donde no pasa esto, normalmente siempre es la mujer la que saca adelante sus hijos, la más responsable.
En el campo del voluntariado la mayoría son mujeres. Hay mucha fuerza en ellas,en realidad eso es lo que me ha motivado a seguir trabajando por ellas. Aunque hay muchas familias en las que los hombres son muy responsables, es muy difícil encontrar un papá cabeza de hogar.
CSM: ¿Para usted qué es ser voluntario?
GG: Para mí ser voluntario es un estilo de vida y no un servicio abnegado ni un sacrificio. Puede que en realidad yo no sea un voluntario porque trabajo en Un Techo para mi país Colombia, pero me gusta tener un estilo de vida de servicio, me encanta hacer esto y disfruto haciéndolo. Cuando se trabaja como voluntario, todo termina volviéndose plan de amigos; hasta ir a construir casas en barrios pobres para conocer nuevas personas. Finalmente como voluntario se termina haciendo todo alrededor de algo que nos une. Es como una escuela pues aprendemos muchas cosas. No es dar sin esperar. Al contrario, todo el tiempo estamos recibiendo mucho más de lo que venimos dando.
CSM: ¿Cómo nace la idea de crear la organización Un techo para mi país Colombia?
GG: La idea nace en 1997 en Santiago de Chile, como una iniciativa de algunos jóvenes de la Universidad Católica de Santiago por hacer algo concreto por su país. Ellos se dan a la tarea de construir casas, que en sí no son casas sino soluciones habitacionales muy pequeñas de 19 metros cuadrados. Finalmente se está remplazando un ranchito de cartón y de latas por algo mucho más digno. En Santiago se dedicaron a este tema de la construcción a través del voluntariado y funcionó demasiado bien pues en el año 2000 se logró construir 2000 casas.
Allí continuaron trabajando de esta forma, empezaron con un grupo de amigos al que se fue sumando mucha gente, todos estudiantes. Con el apoyo de la empresa privada, la compañía de Jesús y Hogar de Cristo consiguieron los recursos para construir todas las casas. Luego surgió la idea de compartirlo con otros países como consecuencia de un terremoto que hubo en el Salvador en el año 2001 y después en el Perú. Es así como se empieza a pensar en hacer algo por los demás.
Después de compartir la idea con otros países de América llegaron a Colombia. En ese momento, estaba trabajando en la Fundación Vida Nueva, en el tema de rehabilitación de la mujer prostituida y con los niños y adolescentes hijos de ellas. Los de Chile se enteraron del trabajo que estábamos haciendo en dicha organización, les interesó y nos propusieron que trabajáramos en Un Techo para mi País pero implementando el proyecto en Colombia. Aceptamos y comenzamos dedicándole mucho a este proyecto.
CSM: ¿Cómo es el proceso de selección para la construcción de vivienda en determinada zona?
GG: Nosotros en UTPMPC buscamos a las familias. Normalmente identificamos una población vulnerable que cumpla con el perfil: que sean muy pobres, con una casa que sea un ranchito y que no tengan un empleo formal. Los censamos con una encuesta, hacemos un estudio social y las escogemos tratando siempre de beneficiar a los más pobres.
CSM: ¿La familia a la que se le da la oportunidad de tener una vivienda propia debe pagar algo?
GG: Un valor simbólico. La persona debe aportar un 10% del valor total de la casa, el cual en realidad la mayoría de las veces no lo pagan, pero esto se hace más por generar un esfuerzo en la familia y un sentido de pertenencia por que no queremos dar todo regalado, sino que ellos mismos participen en la construcción de la casa.
CSM: ¿Cómo se puede vincular una persona como voluntario y participar en diferentes actividades?
GG: Existen diferentes formas de hacer voluntariado. Nosotros pertenecemos a un proyecto abierto, no nacemos de ninguna idea religiosa ni política, los miembros de UTPMPC somos de diferentes universidades y carreras. Para ser voluntario es simplemente querer hacer algo por los demás y una de las formas es ir a construir casas las veces que pueden, porque generalmente las construcciones coinciden con compromisos de la universidad. Siempre a las jornadas de construcción van personas nuevas y normalmente después de esta actividad es cuando más salen personas que quieren seguir vinculados. Tenemos también otras áreas de voluntariado como la de comunicación para hacer labor de divulgación y publicidad en los colegios y universidades y contar lo que estamos haciendo. Además ir a los medios de comunicación para que nos conozcan. En esta área participan comunicadores sociales, publicistas y diseñadores gráficos.
En el área de Asignación y detección de vivienda los voluntarios buscan a las familias y hacen todo el estudio acerca de ellas. La parte de Logística organiza las construcciones, el alojamiento y la alimentación. Tenemos Intervención social que es justamente el proceso posterior a la construcción, y son quienes organizan todos los talleres de capacitación e información para las familias.
CSM: ¿Hay preparación previa para los voluntarios que van a construir casas?
GG: Se da el mismo día de las jornadas de construcción. Si éstas duran varios días se hace un proceso de formación en la tarde, porque todos los que van no se conocen entre ellos. Entonces hacemos actividades de integración, recreación, formación, reflexión, pero se hace antes o después de la construcción porque la mayor parte del día estamos construyendo con la misma gente del barrio.
CSM: ¿Cuál ha sido el mayor impacto social que ha logrado UTPMPC? ¿Qué han generado con su labor?
GG: El mayor impacto que hemos logrado es en el barrio Villa Diana de Bogotá, una zona muy pobre con 64 familias que se han beneficiado por un mismo proyecto, han sido acompañadas y orientadas en un proceso en el que se han sabido presentar ante el Estado. Así que ellos como comunidad y apoyados por UTPMPC han llegado con su proyecto a la Alcaldía y Planeación Distrital, por esto les van a pavimentar las calles y tienen agua.
En segundo lugar, en UTPMPC ofrecemos diferentes talleres y capacitaciones para las familias, durante dos meses, dirigidos por los voluntarios. Así organizamos las actividades y conseguimos los materiales con las empresas o personas que nos donan. A través de talleres de liderazgo comunitario, cooperativismo, postres, collares se ha logrado tener un muy buen impacto.
CSM: ¿UTPMPC cuenta con el apoyo del Estado?
GG: No le pedimos apoyo al Estado, lo único que hacemos es solicitar autorización para construir las casas en algún lugar. El tema de los terrenos es la mayor dificultad que se nos presenta en el trabajo porque priman otros intereses y nosotros pretendemos trabajar de otra forma.
CSM: ¿UTPMPC recibe apoyo de otras fundaciones para realizar sus proyectos?
GG: Recibimos apoyo de la Fundación Punto de Apoyo que es de médicos. Cada vez que tenemos una jornada, el último día de construcción hacemos una "Tienda Techo" en la que tenemos ropa, mercado y todo se vende de forma simbólica. Allí también se tiene un consultorio jurídico y otro médico, esta organización nos apoya con médicos, optómetras y otros especialistas de la salud que hacen charlas y vacunan la gente. Hay otras fundaciones que se dedican al tema solamente de voluntariado y nos remiten personas para que construyan o estudiantes de universidades para que hagan la práctica.
También contamos con el apoyo de otras organizaciones que nos dan donaciones. Llegamos a las empresas ofreciendo programas de responsabilidad social, pero la idea no es pedir sino ofrecer una idea. Las empresas también hacen voluntariado corporativo, los empleados van y construyen y así se genera sentido de pertenencia dentro de la empresa. Construir casas es importante para las personas porque es muy tangible y a las empresas donantes les gusta ver el resultado de la donación que han hecho.
CSM: ¿Cuáles son las proyecciones de UTPMPC?
GG: Entre las proyecciones de UTPMPC está seguir masificando la construcción de soluciones de vivienda, vincular más jóvenes y dar a conocer cada vez más el proyecto. Siempre estamos visitando los medios de comunicación para contar lo que estamos haciendo y enviando comunicados de prensa para que la gente conozca más sobre nuestra labor y se involucre directa o indirectamente. Nos estamos aliando con una agencia de publicidad que es la que le colabora a la Fundación Cardioinfantil y a Corazón Verde para que nos ayuden con campañas.
También nos encontramos iniciando un proyecto con el BID que a partir de octubre va a financiar el pago de las oficinas, aportando recursos para funcionamiento y esto nos permite dedicarnos solamente a construir. Estamos buscando nuevos proyectos, trabajamos con una ONG norteamericana que nos dona para la construcción y cimentación de las casas. Siempre estamos buscando hacer alianzas con otras organizaciones y empresas. El tema de la difusión y seguir construyendo son principales. Vamos a trabajar con Comfama en Medellín que nos va a apadrinar el proyecto de voluntariado. Hay muchas ideas de trabajar en otras ciudades pero entonces queremos ir despacio.
Mayores informes de Un techo para mi País-Colombia comuníquese con el
teléfono: 4083015